miércoles, 16 de abril de 2008

¿Por qué Centovic?

"- ¡Por el amor de Dios! - dijo con los labios lívidos - ¿He hecho acaso algún disparate?. ¿Estoy finalmente otra vez...?
- No - le dije en voz baja -. Pero ya es hora de que deje de jugar. Todavía está a tiempo.
El señor B se levantó de un salto.
- Le ruego que me perdone por mi estúpido error... - dijo en su tono cortés habitual inclinándose ante Czentovicz -. Todo lo que acabo de decir es puro desatino. Es usted desde luego el ganador de la partida.
[...]
De todos nosotros sólo yo conocía los motivos que alejarían para siempre a aquel hombre de los tableros. "


Novela de ajedrez
. Stefan Zweig. 1943. Ed. Acantilado.

Querido amigo/a habido/a y futuro/a,

he aquí la primera recomendación de este Blog y una explicación de su título. Si te quedas con ganas de conocer más a fondo qué es Centovic (bien escrito: Czentovicz), vuelvo a recomendarte la "Novela de ajedrez" de Stefan Zweig.



Y ahora, tras la pausa publicitaria, unas promesas:

Prometo descargar sobre estas líneas pensamientos sobre lo humano y lo divino. Compartir contigo todo lo que aprenda, descubra, piense y sienta. Prometo que escucharé lo que quieras decirme -sea lo que sea-. Juro que seré honesto y que, al contrario que en la vida real, aquí seré única y exclusivamente lo que soy.

No puedo prometer que lo que aquí puedas leer sea más y más interesante cada día. Porque no sé lo que te interesa. No puedo asegurarte que te vaya a gustar lo que leas, pero puedes criticar. No podría firmar que siempre vaya a guardar las formas, ni que vaya a ser políticamente correcto, porque no es eso lo que pretendo.

Y después de decir esto, mi motivación: Imagina por un momento que todo lo que cada día subimos a la blogsfera se quedara guardado para siempre en algún servidor perdido en Dakota del Norte. Piensa en toda esa información sobre nosotros y nuestros intereses.

Imagina el año 3214. Después de que el sol se haya apagado y alguien haya conseguido encender otro nuevo, un tipo pasea tranquilamente con su perro por el soleado desierto de Dakota. El tipo le lanza una rama a su perro para que corra a por ella. A unos pocos metros, el animal se detiene levantando la tierra. Cuando el (neo)yankie se acerca a él, descubre un arcaíco disco duro con toda la información -sus deseos, pensamientos, opiniones, decisiones, confesiones, ... - que millones de personas legaron en su día.


Por si acaso ese día llega, este es mi Blog y demuestra que hubo un día en el que existí.



(Sacaré copia impresa por si las moscas)


Gracias por estar ahí.

Mañana será otro día...
_ _

1 comentario:

Alfonso E. dijo...

¡Qué honor! Soy el primero que holla este blog. Te deseo, como amigo (y admirador, por supuesto) la mejor de las inspiraciones, y que nos deleites con muchas de tus historias, aunque haya que "normalizarlas" :).